La Era · Piscina y Bar
El bar de la piscina municipal: tapas, raciones y bebida fresca con las mejores vistas del pueblo. Abre cada verano.
Desde la antigua era de La Puebla del Salvador impulsamos proyectos para que los pueblos pequeños sigan teniendo vida.
En lo más alto de La Puebla del Salvador, donde hoy está la piscina municipal, estaba la era: la explanada donde se trillaban el grano, la almendra y la oliva.
Allí se encontraban mayores y niños. Nuestras raíces están aquí: nuestra familia es de La Puebla y conoció la era mucho antes de que existiera la piscina.
En 2026 llegamos para quedarnos. Nadie se presentó a la subasta de la piscina y la cogimos, y con ella el bar. Le pusimos el nombre del sitio: La Era. Y añadimos Puebla, porque así empiezan muchos pueblos de esta comarca.
Queremos que La Era vuelva a ser lo que fue: el lugar donde se reúne todo lo que nace aquí.
La portada que enmarca nuestro logo es la de la iglesia de la Transfiguración del Señor, la torre que se ve desde cualquier camino que llega al pueblo.
Cada proyecto responde a una necesidad real de los pueblos pequeños. Unos ya funcionan y otros están en camino.
El bar de la piscina municipal: tapas, raciones y bebida fresca con las mejores vistas del pueblo. Abre cada verano.
Tecnología hecha desde el pueblo: webs, aplicaciones y herramientas digitales pensadas para la gente de la zona.
Su primer proyecto es Céntrate, un refugio para tu mente: una app que ayuda a organizar el día y a empezar lo que cuesta, sin culpa y sin castigos. Está pensada para personas neurodivergentes, con o sin diagnóstico, y tus datos se quedan en tu dispositivo. Está en desarrollo y ya se puede probar.
Compras y recados a domicilio, ayuda en casa para personas mayores y formas de moverse entre pueblos. Lo que en la ciudad se da por hecho y aquí no llega.
Ayuda con papeles, contabilidad y trámites para vecinos y pequeños negocios de la zona.
Un pueblo de la Manchuela conquense rodeado de viñas, almendros y olivos, con bodegas donde trabaja gente joven y una vendimia que todavía da vida al otoño.
También es uno de los pueblos de Cuenca en riesgo extremo de despoblación. Quienes viven aquí todo el año son, sobre todo, personas mayores, y casi todo el trabajo que no es del campo está fuera. Por eso hacemos lo que hacemos.
Y alrededor: La Pesquera, Minglanilla, Campillo de Altobuey, Motilla del Palancar, Graja de Iniesta e Iniesta.
Si quieres colaborar, proponer una idea para el pueblo o simplemente conocernos, escríbenos o llámanos.